Etiología de la obesidad infantil



Las causas de la obesidad infantil son muy variadas y se pueden analizar desde varias disciplinas como puede ser cultural, biológica, neurológica, social, etc. Considerando esto, los orígenes de esta enfermedad pueden ser de carácter orgánico y ambiental. Dentro del carácter orgánico están los aspectos genéticos, metabólicos y endocrinos y hormonales.

Obesidad de tipo orgánico (Moreno Aznar & Alonso Franch, 2018)
Las causas genéticas de la Obesidad se pueden presentar en tres formas: la monogénica o mendeliana, que se presenta cuando los fenotipos de la obesidad se derivan de cambios mutagénicos presentes en un solo gen, el caso más recurrente es una mutación en el gen receptor de melanocortina (MC4R) cuya deficiencia provoca sensación de hambre intensa durante la niñez, aunque se atenúa durante la adolescencia (Miguel Soca, Cruz Lage, Marrero Hidalgo, Mosqueda Batista, & Pérez López, 2018). 

La segunda causa es la sindrómica, en la cual al menos el 20% de los casos con causados por anormalidades en los cromosomas, como por ejemplo el síndrome Prader-Willi (Peralta Romero, Gómez Zamudio, Estrada Velazco, Karam Araujo, & Cruz López, 2014) en el cual una de las características que presenta es que los niños con este padecimiento presentan una ansiedad intensa por la comida lo que puede ocasionar un aumento de peso rápido y una obesidad mórbida. (https://medlineplus.gov, 2018) . 

Rasgos Característicos Síndrome Prader-Willi
La última causa es la obesidad genética común y agrupa todos los casos en los que existe un problema de múltiples factores que dan como resultado un desequilibrio entre el consumo y el uso de la energía que se ingiere. Si bien es cierto los factores ambientales tienen un papel preponderante en el desarrollo de la obesidad, en los últimos años se ha corroborado que la genética ayuda de forma significativa en la acumulación normal y anormal del tejido adiposo.

Dentro de los factores metabólicos y endócrinos se presenta la alteración en la termorregulación, esto se ocasiona cuando el metabolismo basal es reducido en las personas obesas lo que provoca que, aun cuando el consumo calórico podría ser normal, la baja utilización de calorías en sus procesos metabólicos favorece la acumulación y el ahorro de grasa como reserva de energía. Por otro lado, los obesos consumen menor energía para mantener la temperatura del cuerpo estable y normal por lo que el gasto calórico necesario para mantener dicha temperatura es menor que en las personas delgadas (https://es.calameo.com, 2018).


Dentro de los factores ambientales se pueden mencionar la nutrición. Como se ha mencionado anteriormente, la obesidad es el resultado de una ingestión mayor de energía con respecto a la que el organismo gasta, es decir, un desequilibrio en la regulación de la ingesta y el consumo de energía. 

En la etapa materno infantil, cuando existe desnutrición intrauterina y hasta el primer año del niño, se producen un número mayor de adipositos. Si después del nacimiento y sobre todo en los primeros dos años de vida reciben mayor aporte energético del necesario, desarrollan obesidad con mayor facilidad en la etapa adulta.

En la etapa escolar, la exposición a la publicidad y a alimentos de alto contenido calórico así como el sedentarismo favorece el aumento de peso, en especial en quienes tienen una predisposición genética.


Aspectos culturales, socioeconómicos y psicológicos influyen también en el desarrollo de la obesidad. Los problemas emocionales se han relacionado con episodios de sobrealimentación. En personas deprimidas o con otra problemática emocional, la comida puede tener una función compensatoria que ayuda al incremento de peso. El nivel socioeconómico, la ingesta de alcohol, el estrés, son factores que están relacionados también con la obesidad. 

Los estilos de vida actuales hacen que los individuos se vuelvan cada vez más sedentarios. En términos generales, cada vez hay más disponibilidad de alimentos con alto contenido calórico y el organismo humano no está diseñado para reaccionar estos cambios en el estilo de vida.

Pedro Robles Martinez

Referencias

https://es.calameo.com. (25 de 04 de 2018). https://es.calameo.com. Obtenido de https://es.calameo.com/read/004342308523abd6e79e3

https://medlineplus.gov. (25 de 04 de 2018). https://medlineplus.gov. Obtenido de https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001605.htm

Miguel Soca, P. E., Cruz Lage, L. A., Marrero Hidalgo, M. M., Mosqueda Batista, L., & Pérez López, L. M. (04 de 25 de 2018). http://www.cocmed.sld.cu. Obtenido de http://www.cocmed.sld.cu/no133/no133rev1.htm

Moreno Aznar, L. A., & Alonso Franch, M. (25 de 04 de 2018). https://www.aeped.es. Obtenido de https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/obesidad.pdf

Peralta Romero, J. d., Gómez Zamudio, J. H., Estrada Velazco, B., Karam Araujo, R., & Cruz López, M. (2014). Genética de la obesidad infantil. Revista Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social, 52(1), S78-S87.


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